Los televangelistas que se enriquecen gracias a los estadounidenses pobres
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- 2 jun 2019
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El telepredicador Todd Coontz tiene una rutina que ha practicado muy bien: viste con traje y corbata, toma una Biblia en sus manos y le pide a los televidentes que se comprometan a donar una cantidad concreta de dinero.

"No lo pospongan, no lo pospongan", les pide de forma calmada, pero enfática. Coontz conoce bien a su audiencia: aparece con frecuencia en canales cristianos de televisión por cable a altas horas de la noche, atrayendo a espectadores que carecen de conocimiento sobre finanzas y que están desesperados porque ocurra un cambio.
"Yo entiendo las leyes que regulan los seguros, las acciones, los bonos y todo lo relacionado con Wall Street. Dios me llamó… para entregar (beneficios) financieros", dijo una vez.
Llamativamente, Coontz siempre se refiere al dinero como una "semilla" -una semilla de US$273, una semilla de US$333- una semilla de "retorno" (asegura que si los espectadores "plantan" una, el monto regresará a ellos multiplicado. Es una inversión en su fe y en su futuro).




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